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DISEÑO Y CONSTRUCCIONES SOSTENIBLES.

EL BARRO COMO MATERIAL DE CONSTRUCCIÓN.
La tierra como material de construcción aplicada en sistemas constructivos como la tapia pisada, el adobe, el bahareque predominó -desde la colonia- en el desarrollo arquitectónico de los municipios de Colombia de ascendencia hispánica.   La tapia pisada y el adobe estuvieron destinados a las edificaciones civiles (Templos, Alcaldías, Conventos, colegios) y a las viviendas de las familias prestantes de la población mientras que el bahareque fue implementado en la construcción de las viviendas de menor escala y presupuesto o para construir elementos de cerramiento que no son portantes en todos los casos.   De esta manera se fueron consolidando centros poblados que guardaron coherencia con el paisaje, el clima, los materiales del lugar y los oficios disponibles en la zona. Hoy en día estos centros poblados representan no solo un enorme potencial patrimonial a nivel de arquitectura y de oficios sino que también dan luces sobre cómo generar desarrollos habitacionales y comerciales más sensatos, menos costosos y más respetuosos que los que permiten los materiales y las técnicas constructivas de la modernidad, este es el caso del sistema constructivo proyectado para el proyecto  de su vivienda familiar el cual se presenta una mixtura de sistemas constructivos tradicionales y modernos.
La norma que rige la construcción en Colombia – NSR10- no contempla a la tierra como material de construcción ni a sus sistemas constructivos.  Esto responde más al desconocimiento del medio académico, científico y constructivo que a una investigación rigurosa que descalifique a la construcción con tierra. Ante esta situación las intervenciones estructurales para viviendas  de tierra terminan por alterar de manera definitiva su sistema estructural pues se procura que la edificación ancestral se desempeñe como algunos de los sistemas estructurales contempladas por la norma NSR10. Esta manera de asumir nuevas iniciativas de vivienda ha conducido a la desvalorización de la riqueza patrimonial de las culturas constructivas ancestrales y hace muy costosa en términos de habitabilidad, de impacto al medio ambiente y en términos de capacidad de inversión las iniciativas particulares.  Este concepto pretende dar bases sobre las condiciones estructurales de la edificación proyectada, para que a partir de ahí plantear las acciones a desarrollar para optimizar el desempeño de la estructura ante acciones sísmicas y por uso (cargas vivas y muertas).
La tierra como material, en el sistema constructivo de Adobe y Bahareque se caracteriza por una buena resistencia a esfuerzos compresión lo que conlleva a una  eficiente transmisión de cargas verticales.  Un muro en tierra es vulnerable ante los esfuerzos de tracción causados por momentos flectores y/o por cargas perpendiculares al plano.  Las cargas verticales de compresión ayudan a disminuir esa vulnerabilidad, siempre que la línea de carga mantenga un sentido de acción sobre los muros que conserve la magnitud a lo largo del centro de gravedad de los elementos de la estructura.
Las estructuras de tierra cruda deben permanecer aisladas de la humedad que por capilaridad, por salpique y por escorrentía superficial asciende de la base y de aquella que por gravedad se filtra de los bordes superiores.  Es por esto que Biocreando sugiere sobre cimientos en ladrillo cocido unos treinta (30 cm.) de altura y revocados eventualmente para aislar la humedad unido a unos aleros con gran distancia para la protección de la construcción.

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